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Cómo responder "¿Por qué quieres este trabajo?" y "¿Por qué deberíamos contratarte?"

Cómo responder "¿Por qué quieres este trabajo?" y "¿Por qué deberíamos contratarte?"

Respuesta corta: aunque suenan parecidas, son dos preguntas distintas. "¿Por qué quieres este trabajo?" pregunta por tu motivación: qué te atrae de la empresa y el puesto. Y cuidado, muchas veces aquí la empresa quiere descartar a quien está en búsqueda solo de un salario. "¿Por qué deberíamos contratarte?" pregunta por tu propuesta de valor: qué ganan al elegirte a ti y no a otro, así que la respuesta conecta lo que tú aportas con lo que ellos necesitan.

En ambos casos, la fórmula ganadora es una sola: prepararte. Esto es, investigar la empresa a fondo para saber en qué mercado está y cuál es su modelo de negocio, hablar con el equipo para entender por qué esa vacante está abierta y, una vez que sepas cuál es el problema que necesitan resolver con ese puesto, enfocar tu respuesta en exponer cómo tú puedes resolverlo.

Primero entiende la diferencia (aquí falla mucha gente)

Muchos candidatos dan la misma respuesta a las dos preguntas, y por eso suenan genéricos.

"¿Por qué quieres este trabajo?" El foco es la empresa. El reclutador quiere saber si de verdad te interesa el puesto o si solo estás enviando CVs a todo lo que aparece. Aquí demuestras que investigaste y que hay un encaje real entre tus metas y la misión de la empresa.

"¿Por qué deberíamos contratarte?" El foco eres tú como solución. En lugar de centrarte en lo que tú ganas, muestras lo que ellos obtienen al contratarte y el problema que puedes resolver para ellos.

Qué evalúa realmente el reclutador

Antes de armar tu respuesta, ten claro qué está midiendo la persona al otro lado. Los responsables de selección suelen evaluar tres cosas: si te conoces a ti mismo y a tu trayectoria; si entiendes lo que necesita la empresa y cómo encajas; y qué te diferencia de otros candidatos con experiencia parecida.

No buscan una respuesta de manual, buscan especificidad. De hecho, varios reclutadores coinciden en que lo que más pesa es el impacto de tu primera frase, tu marca personal y la originalidad de tu respuesta: si suena genérica, necesitarás encajar perfectamente en todos los requisitos para compensar.

La fórmula: investiga, elige tres, respalda con ejemplos

  1. Investiga la empresa y el puesto antes de la entrevista. Revisa la misión, la cultura, proyectos recientes y, sobre todo, la descripción de la vacante. Desglosa cada requisito e identifica las habilidades clave que buscan.
  2. Elige dos o tres razones de peso, no diez. Es más fácil de recordar y de seguir. Resumir tres puntos sólidos al inicio deja la puerta abierta para explayarte y suele generar preguntas de seguimiento. Más de tres razones diluyen el mensaje.
  3. Respalda cada punto con un ejemplo y, si puedes, un resultado medible. Aquí ayuda el método STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado): describe una situación real, qué tenías que lograr, qué hiciste y qué resultado obtuviste. "Mejoré la satisfacción del cliente en un 30%" convence mucho más que "soy muy orientado al cliente".
  4. Cierra conectando con la empresa. Termina uniendo tu aporte con un objetivo concreto de ellos: "por eso creo que puedo contribuir directamente a [meta del puesto]".

Ejemplos que puedes adaptar

Para "¿Por qué quieres este trabajo?":

"Me llamó la atención el enfoque que tiene [empresa] en [proyecto o valor concreto que investigaste]. Llevo tres años en atención al cliente y lo que más disfruto es resolver problemas y mejorar la experiencia de las personas. Este puesto me permite seguir haciendo eso, pero en una compañía que apuesta por [algo específico de su cultura o producto], y esa combinación es justo lo que estoy buscando en mi próximo paso."

Funciona porque demuestra investigación, conecta tu motivación con algo real de la empresa y no suena a "necesito cualquier trabajo".

Para "¿Por qué deberíamos contratarte?":

"Por lo que investigué, buscan a alguien que [necesidad del puesto]. Creo que encajo por tres razones: primero, mi experiencia en [área] me permitió [logro concreto y medible]. Segundo, manejo [habilidad clave que piden en la oferta]. Y tercero, me identifico con su forma de trabajar, en especial [algo de su cultura]. Estoy convencido de que puedo aportar a [objetivo concreto de la empresa] desde el primer mes."

Funciona porque parte de la necesidad de ellos, usa el poder de tres, incluye un resultado y cierra con el valor que aportarías.

Errores que te dejan fuera

Responder con frases vagas: "porque soy trabajador", "porque aprendo rápido" o "soy muy detallista". Son cualidades para una cita, no para una entrevista. No dicen nada específico.

Hablar solo de lo que tú quieres: especialmente en "¿por qué deberíamos contratarte?", si te centras en lo que ganas tú (crecer, aprender, un mejor salario) en lugar de lo que gana la empresa, pierdes el punto.

Compararte con otros candidatos sin argumentos: decir "soy mejor que los demás" sin respaldo suena arrogante y hueco.

Sonar a robot: ensaya lo suficiente para tener seguridad, pero no memorices palabra por palabra. La naturalidad genera conexión.

Centrarte en el dinero o mostrar desesperación: ambos comunican que no eres selectivo y que cualquier empleo te da igual.

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